miércoles, 8 de junio de 2011

El renacimiento de un duende

Eran los años 90, era un chiquillo fastidioso, inquieto y juguetón. De esas épocas pocas son las cosas que me acuerdo, pero justamente el número reducido es lo que le confiere valor a estos recuerdos. Caminando por un paradero random me topé con una valla publicitaria sacada  de los confines de mi pretérito: Milkito regresaba una vez más.


Milkito fue, es y creo que será, mi marca preferida de yogurt, con la cual compartí años de mi lejana niñez y mis primeros años de escuela. Era el duende que no podía faltar en la mesa de desayuno, es más no podía haber desayuno si no estaba presente.

Era un día cualquiera, estabamos comprando en Wong, mucho antes de que alguien pensara que fuese posible vendérlo a una empresa chilena, yo, como de costumbre, me dirigí corriendo a la sección de lácteos en busca del duende, mas no lo hallé. Aún siendo niño, comprendía que la marca era bastante consumida, y no me sorprendió mucho, mas bien me molestó, que no quedara ni uno solo. El mismo espectáculo trágico se repitió una y otra vez, hasta que un día, realmente molesto, exigí a gritos a un encargado (o mejor dicho, un empleado encargado de "mostrarte" cierto producto "sin compromiso") una explicación. En un acto de madurez, lejos de molestarse, el encargado me explicó lo más claro posible, que la empresa ya no iba a enviar más el producto debido a razones "x". Sorprendido, aturdido y, sobretodo, triste, desde ese momento nos resignamos a comprar otras marcas, que aún siendo respetables y teniendo cierta calidad de sabor, no podía, ni pueden aún, compararse con la magia que el duende vertía en dicho yogurt.

Continúo viendo la valla publicitaria, mi mente ha divagado bastante tiempo en el pasado, ciertamente habían pasado bastantes años de dicho evento, pero aún así el recuerdo permanecía fresco como un óleo recién comprado. ¿Qué le había pasado a mi marca preferida? ¿Continuaría con el mismo sabor? ¿Era la misma empresa (por cierto, me di cuenta que jamás me había fijado quién lo producía)? ¿Era realmente necesario modificar al duende? Si, se ve ligeramente mejor, pero aún así preferirí la antigua versión ¿Melancólico? Tal vez, solo espero que llegue el fin de semana para ir a comprar un Milkito en la bodega más cercana.

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