Prendo la radio en la mañana, escucho las noticias, algo aburridas y repetitivas, paso a servirme algo de café calente, cuando oigo la que seguro es la barrabasada de la semana: Alan García quería instalar una estatua de Cristo en el morro Solar.
“El cristo del gordo vago” era el primer título que se asomó a mi mente en cuanto terminó la breve nota, con comentarios de la alcaldesa Villarán incluidos. ¿Por qué demonios necesita Lima una copia del Cristo de Corcovado? ¿Cómo así es que de la nada empresas privadas han brindado plata para el proyecto? No solo eso, además García sacaba pecho, cuando no, diciendo que él también había aportado con sus ahorros. ¿Cómo es que con el sueldo de presidente a García le alcanza para pagar la manutención de sus hijos, sobretodo del pequeño Dantón, comprar los alimentos, pagar las cuentas de servicios básicos, etc. y para colmo le sobre plata?
Uno de los inversores es la empresa brasileña Odebrecht, ganadora de licitaciones para la construcción de la carretera Transoceánica, encargada del proyecto Olmos y ejecutando las obras del tren eléctrico. Dicha empresa ha donado aproximadamente 830 mil dólares para que se ejecute la construcción del famoso Cristo. “Es un regalo de agradecimiento para que bendiga a la ciudad de Lima” – dice el obeso patético con ego de proporciones galácticas, quien dice haber donado 100 mil soles para la “chanchita”. Chancha es tu deforme constitución García, no nos vengas con floro improvisado, que necio no es el pueblo.
Me huele a cortina de humo ¿Para tapar la famosa ley “pro corrupción”? ¿Para distraer a los peruanos del posible indulto “humanitario” – no me hagan reír – a Alberto Fujimori? Quizás los dos, quizá haya algo más, pero no me puedo tragar el cuento de que una empresa invierta tanto dinero sin motivo alguno. ¿Cuáles son los problemas de colocar un Cristo en el morro Solar? Preguntarán algunos. A parte de las sospechas anteriormente colocadas, están los siguientes: 1) La zona en la cual quieren ubicar a la estatua fue declarada Patrimonio Cultural por el INC en el 2009 ¿Qué quiere decir esto? Que en este espacio no se admiten construcciones, ya que se pondrían en riesgo los restos arquitectónicos ahí encontrados. 2) No hubo conversación alguna con la Municipalidad de Lima; es decir, a alcaldesa Susana Villarán y su grupo de trabajo. Realizar una obra de tan grande magnitud requiere como mínimo una discusión previa, no se puede querer imponer a palazos una obra, no al menos, sin quedar como un gran atorrante. 3) El Perú NO es un país únicamente cristiano. La mayor parte del país supuestamente es cristiana (¿Alguien puede definir con certeza que es un cristiano?), pero eso no significa que puedas colocar un monumento de enormes proporciones en un lugar plenamente visible. Si a pesar de todo, el ego maníaco de García insiste en colocar su famoso “Cristo del Pacífico”, al menos asegúrese de, con el mismo empeño, construir un monumento a cada uno de los representantes de las distintas creencias religiosas.

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