miércoles, 13 de abril de 2011

El primer hombre que viajo al espacio - A una centuria de la revolución rusa



Mientras el mundo estaba partido en dos por la llamada Guerra Fría, el 12 de abril de 1961, la URSS hizo historia al alcanzar el primer gran logro en la carrera espacial contra USA: llevó al primer hombre, Yuri Gagarin, al espacio. Una hazaña que si bien fue reconocida por su competidor, motivo que John F. Kennedy se empeñara en lograr llevar a un norteamericano a la luna antes que la URSS enviara a un soviético, hazaña que lograrían Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin Aldrin en julio de 1969.

Viajes hay muchos, pero epopeyas hay pocas, y menos si recordamos la realizada por el ruso Yuri Gagarin, un muchacho cualquiera que a penas justas tenía 27 años, se subió en el colosal Vostok 1 hacia donde ningún hombre había llegado jamás.
De estar vivo, tendría unos 77 años de edad y probablemente encontrase extraño todos los grandes cambios en el mundo en los últimos años, como la caída de la URSS, los avances en materia espacial, etc. Lo más probable es que hubiese recibido algún homenaje en su tierra natal, recordando con cariño y mucho orgullo que él había sido el primer humano en dejar la atmósfera terrestre.


Un muchacho llega al cosmódromo de Baikonur, probablemente algo nervioso ¿Quién no lo hubiese estado en su lugar? Toma un desayuno preparado especialmente para la ocasión. Después de realizarle algunos chequeos médicos correspondientes para comprobar que todo estaba en orden, Gagarin se dirigió al ascensor que lo llevó dentro del Vostok 1, aproximadamente a las 9 de la mañana la colosal nave se dirigió hacia un destino desconocido para la humanidad. Con un grito casi de guerra, salido desde sus entrañas con una emoción innegable: “¡poyejali!” - que en español quiere decir “¡vamos!” - Gagarin se dirigió al espacio. Una vez ahí, la gran nave se separó de los cuatro cohetes acelerados, dejando solo el principal, el cual estuvo más o menos 108 minutos, realizando una vuelta entera a la superficie del globo. En la parte final del viaje, una cápsula, donde se encontraba Gagarin, es despedida del cohete y comienza su reingreso a la Tierra. Aproximadamente a unos 23.000 pies de altura, el asiento de Gagarin es sacado de la cápsula y comienza su descenso en paracaídas.

Al aterrizar en Smelovka, en Saratov, Gagarin fue confundido por un extraterrestre por unas asustadas granjeras, quienes le preguntaron si es que venía del espacio. El astronauta tuvo que aclarar que, efectivamente, venía del espacio, pero que él también era un ruso como ellas.  El hasta entonces casi desconocido Yuri Gagarin, se convirtió en un héroe nacional y en una celebridad a nivel mundial, pero por alguna razón no tuvo oportunidad de volver a ir a otra misión espacial.

En 1968, Gagarin pudo pilotear de nuevo, esta vez, no una nave espacial, sino un Mig-15. Nada parecía fuera de lo común, el ruso realizó varias piruetas y comunicaba el estado de la nave cada cierta cantidad de minutos; sin embargo, de la nada se perdió la comunicación del avión, en la torre de control se temió lo peor. Después de una búsqueda en los alrededores, encontraron los restos del choque nefasto que llevó a Gagarin en su último gran viaje: hacia la inmortalidad.

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